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Como hacer una contraoferta deseable

como hacer una contraoferta

Uno de los grandes miedos de una empresa es perder el talento humano más valioso. Sin embargo, es posible retener el talento haciendo una contraoferta deseable.

En algún momento de tu carrera en recursos humanos tendrás que afrontar una situación en la que un empleado valioso decida que quiere irse de la empresa. Puede ser por muchos motivos y muy diversos.

Tu papel es el de mediar con ese empleado/a para tratar de retenerlo. No obstante, existen muchas formas de realizar una contraoferta. Pero no todas son efectivas y, por tanto, en ocasiones no tendrás más que dejar marchar al empleado. Es por ello que vamos a darte las 5 claves para hacer una contraoferta deseable.

5 Claves para hacer una contraoferta exitosa

Estos son los factores clave para realizar una contraoferta deseable para retener el talento más valioso.

Investiga el por qué

Todo deseo de un trabajador para cambiar de trabajo o dejarlo tiene un “por qué”. En tus manos está encontrar exactamente a qué se debe su marcha.

Entre los casos más habituales se encuentran:

  • Mejor oferta salarial.
  • Problemas interpersonales.
  • Puesto con mayores responsabilidades.
  • Puesto con menores responsabilidades (en breves explicaremos a qué nos referimos).
  • Problemas con el equipo de trabajo.
  • Beneficios sociales.

Aunque estos son algunos de los casos más comunes para la departura de un individuo, es necesario ahondar más en algunos de ellos.

En algunos casos la persona quiere retos en su carrera profesional y está deseando obtener un puesto con más responsabilidad. Este caso normalmente está relacionado con la edad de la persona. Normalmente contra menor edad mayores son los deseos de encontrar un puesto relevante.

Lo contrario suele ocurrir en el caso de personas cercanas a la edad de jubilación. Estos individuos normalmente buscan menos cambios y prefieren trabajos más monótonos y con menos responsabilidades.

Otra de las formas de concretar el “por qué” de la marcha de una persona de la empresa es: Preguntando al personal más cercano a él/ella.

En ocasiones es el ambiente de trabajo el que se involucra en la toma de decisiones. Es por ello que resulta muy útil conversar con los compañeros/as de la persona en cuestión. De esta forma conseguiremos información muy valiosa y de calidad que nos servirá para realizar una contraoferta ganadora.

Sin embargo, estas son solo algunas de las consideraciones a tener en cuenta. Es decir, factores como la edad, la personalidad y el propio ambiente de trabajo suelen ser determinantes. Por tanto son puntos en los que fijarse para determinar el “por qué” de una fuga de talento.

Comprueba tus opciones

Una vez has determinado con exactitud el motivo por el cual la persona quiere marchar de la organización, es el momento de comprobar las opciones que tiene la empresa para retenerlo.

Por ejemplo, estas son algunas de las preguntas que podrías hacerte a ti mismo y a la empresa, según el “por qué:

  • Mejor oferta salarial: ¿Tu empresa puede asumir un mayor pago salarial a este empleado? ¿Sería posible ofrecerle un ascenso u otros beneficios no-económicos?
  • Problemas interpersonales: Si la comunicación con los demás trabajadores es mala, ¿podemos remediar esto rápidamente? ¿la cadena de mando responde negativamente ante sus opiniones y personalidad? 
  • Puesto con mayores responsabilidades: ¿Podemos ofrecerle un puesto de mayor relevancia dentro de la organización? En caso afirmativo, ¿que es preciso para que eso ocurra?
  • Puesto con menores responsabilidades: ¿Es posible que esta persona sea más valiosa en un puesto con menos responsabilidades? ¿Debe suponer eso una bajada sustancial del salario? ¿Es tan valioso como para poder ofrecerlo?
  • Problemas con el equipo de trabajo: ¿Con qué compañeros no tiene una buena relación? ¿Es posible solucionar esta situación? Si fuera preciso, ¿nos plantearíamos dejar marchar otro talento para retener a este?
  • Beneficios no económicos: Hablamos de este aspecto a continuación.

No olvides el salario emocional

El salario emocional o retribución no-económica, es uno de los aspectos más valiosos a la hora de retener y fidelizar el talento.

Actualmente las personas valoramos cada vez menos el dinero. En cambio, aspectos como la tranquilidad y la calidad de vida son los que cada vez cobran mayor relevancia.

En muchos casos una persona que busca una mejora salarial puede ser retenida con todo lo contrario. Esto es debido a que buscamos una mejora en nuestro estilo de vida mediante el dinero (como es obvio). Sin embargo, el salario emocional es capaz de aumentar la calidad de vida de una persona por igual. Algunos ejemplos de ello son estas mejoras no-económicas:

  • Flexibilidad horaria.
  • Teletrabajo.
  • Días libres.
  • Beneficios sociales.
  • Guardería y baja por maternidad/paternidad.
  • Dietas.
  • Oportunidad de crecimiento en la empresa.
  • Etc.

Si tu empresa valora la incorporación de algunas de estas mejoras emocionales para la plantilla, es posible que sea el momento de implantarlas. Además, esto ayudará a fidelizar el talento que ya se encuentra en plantilla.

Por ejemplo, si el motivo por el que la persona quiere marcharse de la empresa es la difícil relación con su equipo de trabajo, la posibilidad de realizar teletrabajo 2-3 días a la semana puede resultar ser la alternativa adecuada.

Se comprensivo

Es realmente complicado cambiar la opinión de una persona una vez esta ha tomado una decisión. A razón de esto, trata de ser comprensivo con el empleado. Comprende que no es una decisión que ha tomado a la ligera y que la ha sopesado pese a sus pros y contras.

Permítele tomarse un tiempo tras haberle presentado tu contraoferta. Debe digerirla y sopesar aquellos puntos que puede que le interesen. Pero también es importante que le transmitas también que el/ella es una persona valiosa para la empresa y por eso mismo tratas de retenerla.

Como bien decimos, una vez se ha tomado una decisión es complejo revertirla. Pero es importante que empatices con la persona y le hagas ver que no está siendo el malo de la película. Se trata de un proceso normal que ocurre con frecuencia en las empresas y por tanto lo menos que puedes hacer es transmitirle tu apoyo con sus decisiones, pese a que te gustaría que se quedara. 

Muéstrate positivo

Como punto final es vital que durante todo este proceso seas positivo. Al final las personas nos relacionamos según el feeling que tenemos con los demás. A razón de esto, de nada ayudará que estés disgustado con su primera decisión de marcharse, de cara a la contraoferta.

Confía en tu trabajo y en la contraoferta que has realizado. Muestra que deseas que se quede y que estás conforme a ofrecerle las ventajas adecuadas para el/ella.

Solo así conseguirás que la toma de decisiones de esta persona sea racional y comprensible. Así, le transmitirás la confianza en él/ella y en la propuesta y, por tanto, su decisión no se verá afectada negativamente por el extraño proceso que es la marcha de una empresa (sobretodo si es una persona con un largo recorrido en la organización).

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Ahora, ya estás preparado para realizar una contraoferta deseable y vencedora. Es el momento de ponerlo en práctica y fidelizar el talento de tu empresa.

También puedes encontrar el mejor talento en la plataforma de Te Recluta: